Impresiones

SENSACIONES EN LA MAESTRANZA

por Ginés Marín

03/07/2015

“Con frecuencia miro las fotos y el vídeo de esa tarde… y vuelvo a vivir esa sensación inexplicable”. Torear en Sevilla es como soñar despierto, y aún más el día de tu presentación. Para mí fue una tarde especial. Fue una tarde emotiva y llena de sensaciones positivas.

En estos días que no toreo los aprovecho para entrenar fuerte.

Me he parado para escribir algo. Hoy vuelvo a esta sección, para hablaros sobre uno de los días más especiales de la temporada. Los ha habido en los que he cortado más orejas, tardes de Puerta Grande… Pero había este año una plaza que me quitaba el sueño; La Maestranza.

Torear en Sevilla es como soñar despierto, y aún más el día de tu presentación. Para mí fue una tarde especial. Intenté disfrutar de ese día desde que me desperté en el hotel por la mañana hasta que me volví a dormir por la noche y gracias a Dios así fue. Clemente y Varea me acompañaban esa tarde. Era un cartel bonito y había mucho ambiente. Además vino mucha gente de Extremadura, mi tierra, lo cual me hacía sentirme aún más arropado y motivado.

La tarde en sí fue preciosa, en mi primer novillo falto muy poquito para cortarle la oreja. Di una vuelta al ruedo en la que vi a la gente entregada conmigo. Cuando la afición de Sevilla se entrega es precioso. Y además ver tantas caras conocidas en el tendido me llenaba de emoción. Todo eso me dio mucha energía para mi segundo novillo. En éste pude labrar una faena de las que uno sueña poder ejecutar en una plaza así; la pena fue que lo pinché una vez. Si le hubiera metido la espada a la primera, creo que hubiera sido una faena de dos orejas. De todas formas fue una tarde emotiva y llena de sensaciones positivas. Con frecuencia miro las fotos y el video de esa tarde… y vuelvo a vivir esa sensación inexplicable. Agradecido a la afición de Sevilla y ¡deseando de volver a pisar esa plaza!


Ginés Marín

Foto Jose Campos